Esa es una pregunta que tiene respuesta positiva, pero que desgraciadamente es algo a lo que se le da poca importancia.
“La Ergonomía es definida como la disciplina científica que estudia el diseño de los sistemas donde las personas realizan su trabajo. A estos sistemas se les llama ‘sistemas de trabajo’ y son definidos de una forma amplia como ‘ el sector del ambiente sobre el que el trabajo humano tiene efecto y del que el ser humano extrae la información que necesita para trabajar ‘. El objetivo que tiene el ergónomo es describir la relación entre el ser humano y todos los elementos del sistema de trabajo.”
Con la metáfora del escritorio se genera un “espacio físico-virtual”, es decir, un espacio virtual que imita al físico cada vez con más perfección. En el cual tendemos a crear la tridimensionalidad y esperamos la usabilidad del espacio físico, y como se ve en muchos casos sin atender a la ergonomía necesaria para poder interactuar comodamente en él.
John Maeda en su libro Las leyes de la Simplicidad expone claramente como esta imitación de lo físico es acertada o no según el diseño creado.
Los mejores diseñadores aunan forma y función para crear experiencias intuitivas que comprendemos de forma inmediata, sin necesidad de lecciones (o de cursillos). Un buen diseño depende, de alguna manera, de la capacidad de incluir un sentido de familiaridad instantáneo.
Mientras el arte … nos incita a cuestionarnos. El diseño … aclara las cosas.
Y me pregunto ¿Es posible seguir los Criterios ergonómicos sin limitar por ello la creatividad y variedad de los elementos que componen la interfaz? Por supuesto que es posible, y hay que conocerlos para poder aplicarlos en su justa medida, pero cuando sean necesarios y sin coartar la imaginación.
En el diseño web es necesario simplificar la interfaz para mantener un orden visual y operativo de esta, sin olvidar el uso apropiado del espacio vacío como elemento organizador. Si, ese espacio sin nada al que muchos temen. Volviendo a John Maeda:
… hacer todo lo posible por preservar el espacio vacío debido a su perspectiva de que nada es algo importante. La oportunidad perdida por el incremento de la cantidad de espacio en blanco se recupera mediante la mejor calidad de la atención en aquello que permanece.
Por todo ello cabe aclarar que la ergonomía en este caso tiene mucho que ver con el espacio vacío que rodea al texto y llega hasta los bordes del botón, al espacio entre los botones, a la separación entre menú y contenido, titulares y párrafos, secciones e imágenes, etc.

JHMorales
Jorge H. Morales